Whitney Westgate nació el 8 de noviembre de 1993 en Tampa, Florida. Creció en un entorno familiar común en el sur de Estados Unidos, donde desde pequeña mostró una personalidad extrovertida y curiosa. Su infancia transcurrió en un barrio residencial, asistiendo a escuelas públicas locales y participando en actividades deportivas como el voleibol. Según ha compartido en entrevistas, siempre sintió una fuerte atracción por el arte escénico y la expresión corporal, lo que más tarde influiría en su decisión profesional. Durante la adolescencia trabajó como mesera en un restaurante de comida rápida y también probó suerte en pequeños trabajos de medio tiempo, experiencias que le dieron una visión práctica de la vida adulta.
Whitney ingresó a la industria del cine para adultos a los 21 años, en 2014. La decisión surgió después de conocer a una amiga que ya trabajaba en el rubro y la invitó a una sesión de prueba en Miami. En ese momento, Whitney estudiaba administración de empresas en un colegio comunitario, pero sintió que la oportunidad de explorar su sexualidad frente a la cámara podía ser un camino viable. Su primera escena fue filmada con un estudio independiente en Florida, y desde el principio destacó por su naturalidad y energía frente al lente. Según relató, la experiencia fue positiva porque el equipo la hizo sentir cómoda y respetada, algo que valoró mucho en sus inicios.
A lo largo de su carrera, Whitney Westgate ha trabajado con productoras reconocidas como Brazzers, Reality Kings y Vixen. Se especializa en escenas de temática lésbica y contenido de pareja, donde suele interpretar papeles de mujer segura y dominante. En 2016 fue nominada al premio AVN como "Mejor actriz revelación", lo que le dio visibilidad dentro del medio. Más allá de las nominaciones, ha construido una base de seguidores leales gracias a su presencia en redes sociales, donde comparte detalles de su día a día, rutinas de ejercicio y reflexiones sobre la industria. En 2018 decidió reducir el ritmo de rodajes para enfocarse en su salud mental y viajar por Estados Unidos, una pausa que ella misma describe como necesaria para mantenerse auténtica.
Fuera de la cámara, Whitney es una entusiasta del fitness y la cocina saludable. Ha mencionado en varias ocasiones que practica yoga y entrenamiento de fuerza al menos cuatro veces por semana, hábito que adoptó después de sufrir lesiones repetitivas en la espalda durante sus primeros años de trabajo. También ha incursionado en la creación de contenido digital propio, administrando una página web donde vende accesorios y ofrece videos personalizados. En 2020 se mudó a Los Ángeles para estar más cerca de las principales productoras, aunque mantiene una vida relativamente discreta. Le gusta pasar tiempo con su perro, un pastor alemán llamado Koda, y afirma que la naturaleza y el senderismo son sus escapes favoritos del bullicio de la ciudad.
Whitney Westgate ha sido abierta al hablar sobre los desafíos de trabajar en el cine para adultos. En entrevistas ha señalado que la presión por mantenerse en forma y joven es constante, y que ha visto a muchas colegas abandonar el medio por agotamiento emocional. Ella misma ha considerado retirarse varias veces, pero dice que el cariño de sus seguidores y la flexibilidad económica que le brinda esta profesión la han mantenido activa. Recientemente ha participado en paneles sobre derechos de los trabajadores sexuales y ha colaborado con organizaciones sin fines de lucro que promueven la salud sexual. Para ella, su trabajo no es solo entretenimiento, sino también una forma de empoderamiento y educación, aunque reconoce que cada persona debe evaluar los riesgos y beneficios de esta carrera según sus propias circunstancias.